Es un honor contar con alumnos que muestran tal grado de dedicación a la práctica de las artes marciales internas.
Pilar Gomez, Néstor Melgarejo Borda, Miguel Dibarboure
|
Los lácteos. En un artículo publicado en mujerhoy.com, «Según varias encuestas llevadas a cabo en un congreso celebrado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria a más de 800 profesionales, el 80% de los médicos de Atención Primaria consideran que sus pacientes no consumen suficientes lácteos». «El 95% está de acuerdo con la afirmación de que los lácteos son indispensables en la dieta». Queda patente el desconocimiento de estos profesionales con respectos a los lácteos, que aconsejan un producto relacionado con problemas circulatorios, alergias, inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, acumulación de mucosidades (especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo) y en bebés cólico del lactante, dermatitis, problemas respiratorios, o diarreas. Los azúcares. El azúcar es una sustancia acidificante y oxidada, carente de elementos vitales y, por tanto, no necesaria para nuestra salud. Su ingesta está relacionada con desmineralización, infecciones, patologías cardiovasculares, hiperinsulinismo, diabetes, obesidad, indigestión, miopía, dermatitis seborreica, gota, falta de concentración, depresión, ansiedad, trastornos psicológicos, hiperactividad, falta de concentración, etc. Los productos derivados del cerdo. La carne de cerdo ha de considerarse como una homotoxina pesada (veneno humano) que conduce en el cuerpo a manifestaciones varias de defensa. Su ingesta está relacionada con apendicitis, sinusitis, colecistitis, cólicos biliares, problemas intestinales, gastroenteritis con cuadros clínicos similares al tifo y al paratifo, eczemas agudos, forúnculos, abscesos de glándulas sudoríparas, colesterol, urticaria, herpes, dermatitis, tromboflebitis, flemones, adiposidades, reumatismo, artritis, artrosis, osteocondrosis, hipertensión arterial, gripe o glioma cerebral (un tipo de cáncer del sistema nervioso central). El riesgo más elevado corresponde a quienes consumen con frecuencia jamón cocido, embutidos, y bacon frito. La acción cancerígena de estos alimentos se atribuye a su contenido en nitrosaminas. Consumo de carne. La carne posee ciertos valores desde el punto de vista nutritivo, pero a diferencia de los alimentos de origen vegetal, carece de poder curativo, excepto en ciertos casos de anemia. Además, presenta numerosos inconvenientes. Podemos sobrevivir con ella, es cierto, pero a cambio de muchas enfermedades, que podemos prevenir o curar con solo dejar o reducir su consumo. La ingesta de carne está relacionada con patologías cardiacas, (a mayor consumo, mayor riesgo de infarto y patologías coronarias), trastornos intestinales (especialmente la enfermedad diverticular y el estreñimiento), gota (por el aumento del ácido úrico en la sangre), osteoporosis, enfermedades reumáticas, diabetes, colesterol y cáncer (especialmente de boca, faringe, colon, riñón y mama). El consumo de carne crea adicción. Esto es debido a la presencia de una sustancia llamada hipoxantina, cuya concentración aumenta a medida que madura la carne. Tiene una estructura química similar a la de la cafeína del café y a la teobromina del cacao, con las que comparte muchos efectos. El marisco. Uno de los productos alimentarios más preciado por los consumidores. Sin embargo, posiblemente el producto más contaminado por bacterias, virus y toxinas. Todos los nutrientes que aporta pueden obtenerse a partir de otros alimentos más saludables. Los numerosos riesgos que supone el consumo de marisco, no compensan sus escasos aspectos positivos. El marisco es un producto especialmente peligroso, que no debería formar parte de una dieta saludable. Su consumo está relacionado con patologías digestivas, colesterol, acido úrico, alergias, infecciones (implicado en la mayoría de las intoxicaciones alimentarias), parasitosis y cáncer. Productos refinados. Como el pan blanco, la bollería, la repostería. El café. Su consumo se relaciona con riesgo de aborto o nacimiento del feto con malformaciones, desórdenes menstruales, colesterol, patologías cardio vasculares, cáncer, descalcificación, patologías reumáticas, úlceras y reflujo gastro-esofágico, estrés, etc. Cuáles son los alimentos y productos vitales para nuestra salud, que escasean peligrosa y preocupantemente en nuestra dieta diaria: 1. Frutas frescas Si quieres disfrutar de una larga vida llena de salud: Consume proteínas de calidad. De origen vegetal, fáciles de fragmentar por el organismo. Incluso la OMS recomienda una proporción de sólo el 25% de proteína de origen animal y un 75% de proteína de origen vegetal en nuestra dieta. Las principales fuentes son la soja y sus derivados (tofu, tempeh, hesitan, miso, brotes de soja, bebidas y postres de soja), legumbres, frutos secos, algas marinas, levadura de cerveza. Si se combinan judías y gramíneas, se forman también proteínas completas Consume hidratos de carbono de «los buenos». Provenientes de las frutas, el pan integral, los cereales integrales, el arroz integral y la verdura. Recuerda que eres lo que comes, y si comes basura tus células, tus tejidos, no disponen de una materia prima óptima y de calidad como para regenerarse y funcionar adecuadamente. Procura dejar los alimentos más indeseables y peligrosos para momentos puntuales. Si los abandonas, aún mejor: tu cuerpo te lo agradecerá. De la gran variedad de alimentos nocivos para la salud del ser humano hay que destacar tres, los cuales generan, por sí solos, la gran mayoría de las patologías que padecen los seres humanos a diario. Estos alimentos son el cerdo y sus derivados, los lácteos y los azúcares. «El padre de la enfermedad pudo haber sido cualquiera, pero no cabe duda | ||
| Francisco Fajardo Recibido de: LuzVioleta_ParaTodos@gruposyahoo.com | ||
El Chi Kung y el Tai Chi continuan siendo una opción por demás interesante para practicar un deporte que no solamente nos mantiene en movimiento evitando el sedentarismo, sino que contribuye a crear una mejor calidad de vida. La práctica metódica y continua de estas disciplinas mejoran la salud, recuperándola si la hemos perdido y manteniéndola si gozamos de la misma.Va de nuevo este artículo, ya que es un tema que sale a colación todos los finales de nuestro invierno cordobés que es muy ventoso.
En la medicina china, dentro de los factores exte
rnos que pueden afectar la salud, encontramos al viento. Éste afecta al cuerpo directamente, por ello cuando hay mucho viento suspendemos las prácticas en el parque.
Cuando nos exponemos al viento, luego de haber transpirado, favorecemos la posibilidad de que nuestro sistema energético y la salud se vean afectados por los síntomas relacionados a este factor climático.
El viento es generador de enfermedades y afecta a la parte superior de cuerpo: la cara, la cabeza, el cuello y los hombros, y también a la piel. Ingresa al cuerpo por los poros, la respiración (nariz) y los oídos. La prolongada exposición al viento debilita la energía defensiva del cuerpo posibilitando así la entrada del mismo al cuerpo y también de otros agentes patógenos.
Como el viento mismo, las enfermedades de viento están en constante movimiento dentro del cuerpo, son cambiantes y suelen aparecer abruptamente y luego desaparecer de la misma manera.
El viento de otoño afecta directamente a los pulmones, generando tos, flema, obstrucción nasal, picazón en la nariz o garganta, etc. Como es de naturaleza yang ascendente, genera dolores de cabeza, de oídos, tensión en el cuello y los hombros. A su vez, afecta a la piel, causando sudoración y sensibilidad al frío. Por su naturaleza cambiante afecta el equilibrio físico y emocional, causa vértigo, temblores y espasmos musculares.
El viento de primavera, otra época en Córdoba (Argentina) en la que hay mucho viento, afecta al bazo y estómago, desequilibrando la energía del elemento tierra y puede causar vómitos, mareos e indigestión.
Se relaciona directamente con la energía del elemento madera que en el cuerpo se encuentra relacionada con el hígado y la vesícula biliar. Las emociones relacionadas son la ira, la cólera y los enojos en general. En días de mucho viento las personas se tornan irritables sin motivo. La vesícula biliar se relaciona con la capacidad de decisión, por ello, no se recomienda tomar grandes decisiones los días ventosos.
La energía del hígado se expresa en los ojos y por ello el viento afecta directamente a éste órgano sensorial, irritándolos. La incapacidad de ver correctamente el entorno dificulta también la toma de decisiones y a su vez el equilibrio. La referencia visual es un factor muy importante en el equilibrio físico y la quietud del entorno que percibimos también. Si lo ojos se encuentran irritados y los árboles y las banderas se mueven arremolinadamente, el mucho más difícil lograr una postura equilibrada.
Por todos estos motivos, no es recomendable practicar tai chi o chi kung los días de mucho viento, aun en espacios cerrados y por ello suspendemos las clases en el parque. Durante la práctica uno transpira y se vuelve permeable a la energía, si el viento entra al cuerpo, terminamos enfermos luego de la clase.
Otros factores climáticos que limitan la práctica son las tormentas, pero obviamente cuando llueve suspendemos las clases, y el calor extremo, tipo temperaturas del desierto, que son poco probables en nuestra ciudad.
Escrito por Marcela Thesz
La mecánica corporal del Tai Chi Chuan es un sistema de estudio de los movimientos que tiene su aplicación en el aspecto marcial del arte, pero también en la vida cotidiana. William C.C. Chen centra su trabajo en cómo conectar la energía interna en las aplicaciones marciales del Tai Chi Chuan. Dentro de la mecánica corporal encontramos las siguientes líneas maestras de su teoría de los tres tornillos:
Es Urgente No hacer Nada.